Hablemos de hipocresía.

El cacerolazo de ayer fue llevado a cabo por gente de distintas clases, por distintas razones. Muchas razones. Si hiciéramos una encuesta preguntando por que marchaban juntaríamos causas para marchar un año seguido.
Algunos marchaban bajo causas justas, la inseguridad por ejemplo; otros marchaban por motivos menos nobles, como el cepo al dolar.
Hay muchas fotos, se ve que había mucha gente. Quizás de ahí la diferencia de motivos para protestar. O no.
Aclaremos los tantos de entrada, no me molesta que la gente tenga plata. No me parece mal que quieran comprar dolares. No me jode que quieran ir de vacaciones a París y volver con las valijas llenas de cosas que compraron en los Champs Élysées. A mi me encantaría comprarme todo cerca de la plaza Charles de Gaulle.
No me molesta que esten en contra del gobierno.

Me joden las formas. Me molesta la señora con cartera de cuero y reloj de oro expresando que en Barrio Norte tienen hambre con un cartel impreso en una computadora.

Me molesta la gente de clase media-alta, alta que tiene como latiguillo: “Son KKs”, “La yegua”, “Kretina”, “Cyber K”, “Choripanero”.
Gente con estudios! O con capacidad económica para tenerlos…

No puedo entender como gente que apoya abiertamente el golpe del 76 acusa de dictadora a nuestra presidente. Con que tupé?
No puedo entender como gente que pedía reforma constitucional para que Menem siguiera en el poder hoy se queja de los que piden lo mismo para Cristina.
No puedo entender como alguien sale con una bandera nazi a la calle.

Dicen que la bandera nazi es un símbolo. Que la sacan argumentando que Cristina es igual a Adolf. Me da calambres en el cerebro que alguien pueda pensar una pelotudes así. Me da calambres en el alma ver ese símbolo en Buenos Aires.

Mucha gente en la Plaza ayer se quejaba de la corrupción. A todos nos molesta la corrupción. La ajena.
Todos en este país somos, en mayor o menor medida, corruptos.
Alguno le pagará una coima al de tránsito para que no le lleve el auto. Otro llama a ese amigo que trabaja en el registro civil para no hacer cola al hacer el documento.
El pobre cobra un plan social y no trabaja. El que reparte los planes se queda con una tajada.
El rico evade impuestos, o tiene un empleado en negro, o coimea al de la AFIP.

Eso es lo que me rompe las pelotas. La vieja con perfume francés diciendo que muere de hambre. El garca de ray-ban fumando un habano y acompañando a su señora al cacerolazo. Que vos te estaciones en doble fila porque “son dos minutos”.

El rico se queja del pobre, y el pobre se queja del rico. Y yo que estoy en el medio me quejo de esos dos.
Mientras tanto el país se va a la mierda, y nadie hace nada. Porque, te guste o no, esto no es el 2001. Golpeando una cacerola cambias tanto como posteando un estado en facebook. O un post en un blog…

(este post originalmente tenía fotos, pero se perdieron porque meti mal el dedo)

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